Del reto al aprendizaje que quieres observar
El anexo III del Real Decreto 217/2022 ofrece orientaciones sobre situaciones de aprendizaje y las relaciona con propuestas contextualizadas, participación del alumnado y accesibilidad. Consulta además el desarrollo curricular de tu territorio.
Como ejemplo propio, plantea: «¿Cómo organizar una pausa activa que puedan realizar nuestros compañeros?». Antes de decidir cuántas sesiones ocupará, identifica qué tendrán que aprender para resolver el reto. Podrían necesitar seleccionar ejercicios, explicar su propósito, regular el esfuerzo y adaptar la propuesta. No presupongas que una misma tarea acredita todos esos aprendizajes: decide cuáles vas a trabajar y observar.
Elige una evidencia y vincúlala al criterio aplicable
En este ejemplo, la evidencia podría ser la dirección de una pausa activa breve, acompañada de una justificación de las decisiones tomadas. Selecciona los criterios pertinentes del currículo de tu curso y territorio. No añadimos aquí códigos curriculares porque su concreción debe corresponder a ese contexto.
Prepara un registro sencillo. Si quieres observar la adecuación de la propuesta, anota qué decisiones permiten valorar esa adecuación. «Participa mucho» no sustituye a describir si selecciona actividades apropiadas, explica las consignas o modifica la tarea cuando detecta una dificultad.
Construye una secuencia con oportunidades de mejorar
- Explorar: comparar dos pausas activas y recoger qué las hace comprensibles y accesibles.
- Practicar: probar alternativas de movimientos, ritmos y formas de explicar.
- Diseñar: elaborar en equipo una propuesta breve y repartir responsabilidades.
- Ensayar: dirigirla ante otro equipo y recibir observaciones concretas.
- Revisar y realizar: introducir cambios justificados y desarrollar la propuesta final.
- Reflexionar: explicar qué se modificó, por qué y qué se conservaría.
No es una obligación de seis sesiones. Algunas fases pueden compartir sesión y otras necesitar más tiempo. En cada una, comprueba cuánto tiempo real de práctica motriz tienes, qué material necesitas y cómo organizarás las transiciones.
Anticipa participación, seguridad y apoyos
Revisa el espacio, las distancias y las características de las tareas. Plantea opciones de intensidad y consigna según las necesidades del grupo, manteniendo el aprendizaje que quieres evaluar. Evita que quien necesita un apoyo quede siempre fuera de la práctica y limitado a anotar resultados.
Para facilitar la comprensión, puedes combinar una demostración, una secuencia visual sencilla y una explicación breve. Comprueba qué ha entendido el grupo antes de comenzar. Estas son decisiones de diseño propuestas para el ejemplo, que deben adaptarse al alumnado concreto.
Revisa la evaluación antes de darla por terminada
Selecciona pocas evidencias que puedas recoger bien. Una observación durante el ensayo te permite orientar mejoras antes de la tarea final. La reflexión del alumnado puede aportar información sobre sus decisiones, pero no sustituye a observar la ejecución cuando el aprendizaje es motor.
- ¿El reto exige utilizar los aprendizajes seleccionados?
- ¿Hay práctica y revisión antes de la evidencia final?
- ¿Cada alumno puede mostrar su aprendizaje?
- ¿El instrumento se centra en los criterios y no en aspectos decorativos?
Puedes explorar propuestas en nuestra biblioteca gratuita y utilizarlas como punto de partida, revisando siempre su ajuste a tu contexto.